Hoy, 31 de marzo, es el Día Mundial Contra el Cáncer de Colon y por ello queremos dedicar un artículo especial para concienciar acerca de los problemas intestinales, qué hacer para remediarlos y cómo evitar un posible cáncer de colon.

¿Qué es el cáncer de colon?

El cáncer de colon es un tipo de cáncer que se desarrolla en el intestino grueso. Lo más habitual es que se dé en pacientes mayores de 50 años, aunque puede desencadenarse a cualquier edad.

Empieza a mostrar sus primeros indicios mediante la aparición de pequeños pólipos a lo largo del intestino grueso (colon) que, más adelante, acaban siendo cancerígenos.

El cáncer de colon es el tumor más frecuente en España y afecta igual tanto a hombres como a mujeres, por lo que su prevención y diagnóstico a tiempo es imprescindible para tomar las medidas terapéuticas necesarias para frenar su desarrollo.

Los estudios demuestran que la colonoscopia es una herramienta eficaz para prevenir el cáncer de colon, pues, gracias a esta sencilla prueba, disminuyen los casos de personas que pueden padecer esta enfermedad y aumenta la supervivencia de aquellas que, desgraciadamente, la sufren.

Factores de riesgo de padecer cáncer de colon

Las causas por las cuales se puede producir un cáncer de colon son varias:

  • Antecedentes familiares: Si existen casos previos de cáncer de colon en familiares directos, ello predispone claramente a padecerlo.
  • Edad: A partir de los 50 años conviene realizar campañas de prevención de cáncer de colon. Con una sencilla muestra de las heces, se detecta la presencia de sangre en las mismas y, en caso positivo, se realiza posteriormente una colonoscopia para detectar la presencia de pólipos o cáncer de colon.
  • Patologías intestinales como colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn o enfermedades inflamatorias del sistema digestivo son motivo de riesgo de padecer cáncer de colon.
  • Síndromes hereditarios: Algunas mutaciones genéticas transmitidas a nivel familiar pueden predisponer a padecer cáncer de colon. Entre ellas se encuentran: el síndrome de Lynch (con el que existe un 80% de posibilidades de padecer cáncer de colon) y la poliposis adenomatosa familiar (PAF).
  • Raza afroamericana: Las personas afroamericanas tienen más riesgo de padecer cáncer de colon.
  • Obesidad: En general, la obesidad tiende a ser un factor de riesgo en muchos aspectos de la salud y el cáncer de colon es uno de ellos.
  • El alcohol y el tabaco predisponen claramente a sufrir cáncer de colon.
  • Diabetes: Las personas diabéticas tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de colon.
  • Sedentarismo: Se sabe que el ejercicio físico regular disminuye las probabilidades de sufrir diferentes enfermedades, entre ellas el cáncer de colon.
  • Dieta baja en fibra: Algunos estudios apuntan a que una dieta rica en fibra (verduras, frutas, cereales) ayuda a prevenir problemas intestinales y que, por el contrario, una alimentación basada en el consumo mayoritario de carnes rojas y/o alimentos procesados aumenta el riesgo de padecer cáncer de colon.

Qué hacer para prevenir un posible cáncer de colon

A pesar de que, como hemos visto, existen factores hereditarios y patologías previas que predisponen claramente a sufrir un cáncer de colon, también tenemos otras vías que están en nuestra mano para poder prevenirlo:

  • Realizar ejercicio físico con regularidad: Con solo 30 minutos al día se pueden prevenir múltiples enfermedades. Debemos elegir un programa de ejercicios según nuestras necesidades.
  • Eliminar o disminuir al máximo la ingesta de alcohol y tabaco: Sabemos que cualquier tipo de tóxico en nuestro cuerpo no ayuda en nada a nuestra salud. Busquemos consejo médico si necesitamos asesoramiento en este aspecto.
  • Mantener un peso saludable: Ayudarnos de los consejos de un especialista es un buen recurso para mantenernos en nuestro peso.
  • Llevar una dieta equilibrada: Una alimentación basada principalmente en alimentos de origen vegetal nos ayudará a mantener el aporte de fibra necesario para nuestro sistema intestinal.
  • Ayudarnos de complementos alimenticios específicos para la salud intestinal: Los suplementos nutricionales, en muchos casos, pueden resultar la mejor manera de complementar la dieta y obtener los nutrientes necesarios para equilibrar nuestra microbiota.

Cómo nos ayudan los complementos alimenticios a prevenir enfermedades intestinales

En caso de necesitar complementar nuestra dieta a través de la suplementación alimenticia, contamos con múltiples posibilidades:

  • Butycaps (sobres): Suplemento alimenticio a base de Tributirina (ácido butírico) con efectos positivos para la salud gastrointestinal. Fortalece el sistema intestinal, equilibra la microbiota y desinflama el intestino. Es ideal para personas con enfermedades inflamatorias intestinales como colon irritable, colitis ulcerosa, diverticulitis o enfermedad de Crohn. La tecnología de microencapsulación de Butycaps® (sobres) permite que el producto llegue íntegro al intestino de forma gradual, pues no se digiere directamente en el estómago.  Esta liberación lenta y gradual del butirato a lo largo del intestino, lo hace más efectivo y asimilable por el organismo.
  • Butycaps (perlas): Complemento alimenticio a base de aceite de Tributirina (ácido butírico) que actúa un 80% en el intestino delgado y tiene efectos positivos para la salud gastrointestinal, sobre todo en caso de intolerancias, disbiosis por antibiótico y otras alteraciones intestinales. Fortalece el sistema intestinal, equilibra la microbiota y tiene efectos antiinflamatorios.
  • Butirato C4: Suplemento nutricional a base de triglicéridos de cadena corta (butírico) y de media (caprílico y cáprico), además de vitaminas A, D y E. Su fórmula está especialmente diseñada para que pueda administrarse en personas celíacas. Es muy aconsejable para el manejo dietético de trastornos intestinales que cursan con alteración del trofismo de las mucosas (disbiosis, estreñimiento…).
  • Aloes Biotic – Tránsito: Complemento alimenticio simbiótico (ejerce una actividad prebiótica y probiótica a la vez). Es ideal como protector gastrointestinal, así como para el tratamiento con antibióticos, en casos de candidiasis (u otras infecciones por hongos) y problemas intestinales como diverticulitis no complicada, colitis o enfermedad Crohn.
  • Butyoil: Innovador aceite a base de triglicéridos de cadena corta media (MCT) de coco y de triglicéridos de cadena corta (SCT) de butirato. Ayuda a equilibrar la microbiota intestinal y ejerce una acción antiinflamatoria. Es muy práctico para utilizarlo como aliño para platos fríos o templados.

Como hemos visto, es muy importante conocer cómo prevenir un posible cáncer de colon a través de hábitos de vida saludables, aunque también es importante conocer cómo funciona nuestra microbiota para entender cómo se pueden llegar a desarrollar ciertas patologías intestinales. Por eso, te invitamos a leer nuestro artículo sobreAlteraciones de la microbiota intestinal y cómo combatirlas”.