Como hemos podido ver en nuestros artículos más recientes, hay varios aspectos a los que debemos prestar especial atención durante el verano: desde el cuidado de nuestra piel hasta la importancia de una buena hidratación, un sistema digestivo equilibrado o un buen rendimiento diario.
No obstante, existe otra consideración no menos importante a tener en cuenta y que, a veces, puede pasarnos inadvertida: el cuidado de nuestra salud sexual.
Veamos qué factores pueden poner en riesgo nuestro bienestar sexual y cómo prevenir o solucionar posibles situaciones derivadas de los mismos.
Malestar de la zona íntima femenina
En esta época del año, es muy común que nuestra zona íntima se vea afectada por agentes tan corrientes como la propia agua, pues ésta, en exceso, tiende a resecar la vulva y sus mucosas. Si a esto le sumamos la sal del mar y el cloro de las piscinas, la situación tiende a complicarse todavía más, pudiendo llegar, incluso, a sufrir inflamación y picor.
Por eso, es importante tener en cuenta estos factores de riesgo y procurar no llevar el bañador mojado durante mucho tiempo para evitar que el exceso de humedad perjudique nuestra zona genital.
Para poder paliar esta incómoda situación podemos contar con cosmética específica para la salud femenina como Yonic, un aceite íntimo 100% natural, a base de aceites esenciales de lavanda, sándalo, pachulí y aceites vegetales de jojoba y almendras dulces.
Mejora y minimiza las molestias de la intimidad femenina (picores, inflamación, grietas, sequedad, olores), además de proteger, nutrir, equilibrar, regenerar y mantener en buen estado los tejidos más sensibles (zona vulvar y mucosas).

Consejo: Yonic también resulta un buen aliado en caso de rozaduras en la zona de muslos e ingles, las cuales se ven especialmente afectadas por el sudor y la humedad, produciendo escozor e irritación.
Vitalidad y estimulación sexual
A pesar de que todavía no existen evidencias científicas que apoyen la teoría de que las prácticas sexuales aumentan en verano, sí es cierto que nuestro cuerpo genera una mayor cantidad de oxitocina (hormona del placer) por causa directa de la vitamina D (vitamina de sol), lo que deriva en un incremento de la libido.
No obstante, existe otra cara de la moneda y es la falta de vitalidad sexual provocada, entre otras cosas, por el calor y la sensación de agotamiento constante.
En este orden de cosas, resulta interesante entonces conocer cómo podemos llevar a cabo nuestras prácticas sexuales de una manera más intensa a la par que cuidadosa con nuestra zona íntima.
Yonic CBD es un aceite íntimo elaborado con fitoingredientes naturales y Cannabidiol (CBD).
El CBD facilita la estimulación sexual femenina y aumenta la sensibilidad, ayudando a la relajación de la zona vulvovaginal. Todo ello facilita la predisposición a mantener relaciones sexuales, tanto en hombres como en mujeres, haciéndolas incluso más duraderas.
Sus aceites esenciales (lavanda, ciprés, pachulí) y vegetales (jojoba, almendras dulces) protegen, hidratan, nutren, equilibran y mantienen en buen estado los tejidos más sensibles.

Si lo que necesitamos es dar un plus de energía a nuestro organismo para un mayor rendimiento sexual, podemos ayudarnos de complementos alimenticios como Optim Ginseng, formulado a base de raíz de Ginseng rojo coreano HRG80® de gran pureza y con un alto contenido de ginsenósidos bioactivos (20%).
Aumenta la resistencia a la fatiga y al estrés, aporta vitalidad y refuerza el sistema inmune.

La Moringa oleifera de Connatur también puede resultar una gran aliada, pues es ideal para cargarnos de energía en épocas de bajón, favorecer la recuperación post-esfuerzo físico y mejorar el estado de ánimo, entre otros múltiples beneficios.

Infecciones vaginales y desequilibrio de la microbiota
Existen varios factores que predisponen a un posible desequilibrio de la flora de nuestra zona íntima y que acaban originando infecciones tan típicas en esta época como la candidiasis vaginal.
El aumento de las relaciones sexuales y las altas temperaturas, sumadas a un entorno constante de sudor y humedad, pueden favorecen la predisposición a sufrir dicha infección.
Además, cabe tener en cuenta que la microbiota vaginal puede verse ciertamente desprotegida a causa de una mala alimentación, una situación muy típica en esta época del año en la que tendemos a bajar la guardia con nuestra dieta.
Una buena solución para paliar esta situación es el consumo de probióticos, que ayudarán a nuestro sistema inmune y, por ende, a nuestra microbiota.
Optim PropioniBacter está formulado a base de fermentos lácticos Propionibacterium freudenreichii, bacterias claves para promover el equilibro de la microbiota.
Está considerado uno de los pocos simbióticos del mercado, ya que actúa como probiótico, prebiótico y postbiótico simultáneamente.

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